Villa Carlos Paz es uno de esos lugares que, por costumbre, lo asociamos para ser descubierto en auto. Pero la realidad es que esta villa serrana está diseñada para funcionar sin tener que movilizarse en auto, al menos si el plan es instalarse en la zona céntrica o aledaña al lago. Llegar en ómnibus no te deja a pie; lo que se necesita es seleccionar bien el hotel y visualizar cómo moverse en la ciudad.
La terminal de Carlos Paz está bastante cerca de todos los puntos de interés, así que, en función del trayecto y del equipaje, se puede caminar, tomar un taxi, o usar una app de transporte. Al planificar el viaje, lo mejor es coordinar el horario de llegada para que idealmente coincida con los horarios de atención al público del alojamiento. Esto es bastante sencillo ya que al comprar online pasajes a Carlos Paz en micro, no sólo se puede chequear el horario de partida, sino la duración total del viaje y el horario de llegada para asegurarse que el viaje comience de la mejor manera.
Una vez instalados, la ciudad se recorre bastante fácil a pie. Se puede pasear por el Lago San Roque, ver el reloj Cucú, recorrer la peatonal 9 de Julio repleta de bares, heladerías y teatros, entre otros atractivos. De todos modos, debe tenerse en cuenta que los alojamientos más económicos suelen estar lejos del centro y si uno no está acostumbrado a caminar o si se viaja con niños pequeños, a veces ese ahorro se traslada a mayores gastos en taxi.
Para distancias mayores, como ir de visita al parque temático Peko’s, si no se cuenta con vehículo propio, se deberá recurrir al transporte público. Hay colectivos que conectan Carlos Paz con pueblos aledaños, pero no se debe olvidar que no tienen una frecuencia similar a la de una ciudad grande. Lógicamente en temporada alta son más frecuentes; pero en temporada baja, no tanto. Afortunadamente no es indispensable ir hasta la terminal para tomarse un transporte interurbano; una vez que te hayas instalado, conviene preguntar cuál es la parada de colectivo más cercana a tu ubicación.
Para días frescos, lo esencial y más recomendable es visitar el paseo del lago, disfrutar del atardecer y subir a algún mirador cercano. El más típico es el Cerro de la Cruz, que implica una caminata corta, pero algo empinada. Esta actividad requiere cierto esfuerzo físico y es importante tener un buen calzado para recorrer los senderos y llevar mucha agua. La vista que regala este cerro es de las mejores que tiene esta ciudad, pero depende mucho del clima y la neblina que pueda haber.
Si se desea ver algo más que Villa Carlos Paz, las escapadas más cercanas y habituales son a la ciudad de Córdoba, a Cosquín y a distintos puntos del valle de Punilla, como Tanti o Cabalango.
Con o sin auto las Sierras de Córdoba son fáciles de conocer y amigables con el bolsillo de los viajeros, sólo se trata de tener un poco de organización previa y algo de paciencia.
