Bicisendas, ¿Modelo de ciudad?
Por Matías Melia

Para pensar en esta pregunta abierta, subjetiva y difícil de contestar en pocas palabras. Primero analizar la idea de bicisendas. Las mismas proveen una infraestructura donde el ciclista puede desplazarse de forma rápida y segura, sin invadir el espacio de los peatones.
El concepto es bueno. ¿Ahora sirve para Pinamar en el lugar que se implementó? Ahí es donde entra la parte disruptiva de la idea.
Nuestra ciudad tiene la particularidad a diferencia de las ciudades donde se implementó la red de bicisendas, estar nutrido de un centro administrativo y comercial de pequeñas dimensiones donde se desarrolla el 90% de nuestras actividades diarias durante todo el año. Bancos, correo, hospital, municipalidad, supermercado, comercios de diferentes tipos se centran en esta zona. El resto del partido está desarrollado por grandes espacios públicos de circulación y con distancias prolongadas para su desplazamiento.
Por lo tanto viendo nuestra situación, las calles donde se implementó la bicisenda (Av. Shaw, Constitución y Jasón) hace que la idea termine desdibujada por el desarrollo de esta parte de la ciudad. Jubilados con dificultad para circular, ambulancias, paradas de taxis, camiones de caudales, descarga de mercadería, peatones, autos con imposibilidad de maniobrar terminan en una situación que como idea conjunta termina con una desaprobación casi unánime por los pinamarenses.
Por tanto si las bicisendas son buenas en varios sentidos para la ciudad porque no utilizarlas en calles que no afecten la vida de los pinamarenses y por otro lado beneficie realmente a las personas que quieran utilizar las bicisendas.
Porque estoy seguro que las cuadras que se realizaron de bicisendas entiendo que no cambia la forma de circular en bici por la ciudad pero por otro lado perjudican notablemente a muchos vecinos y turistas.
Dicen que las grandes personas se miden no solo por sus aciertos sino por la capacidad que tienen de corregir sus equivocaciones. Esperemos que este sea el caso.
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